domingo, 3 de junio de 2018

Robert E. Howard

Robert Ervin Howard (22 de enero de 1906 - 11 de junio de 1936) fue un escritor estadounidense de aventuras históricas y fantásticas, publicadas principalmente en la revista Weird Tales en los años 1930. Se le considera como uno de los padres del subgénero conocido como «espada y brujería» y es mundialmente conocido por ser el creador de afamados personajes populares como Conan el Bárbaro, Kull de Atlantis y Solomon Kane. Es, junto con J. R. R. Tolkien, uno de los escritores más influyentes de la fantasía heroica moderna.

Nació en Peaster,​ Texas (Estados Unidos), hijo de Isaac Mordecai Howard y Hester Jane Ervin Howard. Su familia vivió en varios lugares del sur, este y oeste de Texas, además del oeste de Oklahoma, antes de asentarse en pleno centro del estado, en Cross Plains (1919). Muy enfermizo, se transformó en adicto al gimnasio y llegó a ser un joven fornido y apuesto, pero solitario, introvertido y huraño, de forma que apenas tuvo amigos, salvo los epistolares que hizo entre los escritores del círculo de Howard P. Lovecraft, autor con quien empezó a cartearse en 1924. Los temas que le interesaban y que se muestran en este epistolario son, sobre todo, los conflictos entre civilización y barbarie (con una preferencia nietzscheana por esta última), las teorías geológicas e históricas, la decadencia de las razas y la eugenesia. Desde 1923 empezó a sentir fuertes depresiones y tuvo varios intentos de suicidio. Su madre, que se llevaba muy mal con su padre, fue con él sobreprotectora y la relación entre ellos se hizo tan estrecha que, cuando su madre quedó en coma irreversible, el escritor, a sus treinta años, prefirió suicidarse de un tiro.

Consagraba su tiempo a la lectura de libros de historia y llegó a acumular una erudición notable; empezó a escribir con quince años y a los dieciocho vendió su primer relato, La lanza y la espada (diciembre de 1932), a la revista de ficción popular y papel barato (pulp) Weird Tales, en la que se publicó la mayor parte de su obra. En 1934 ya era el principal autor de la revista, en diez de cuyos doce números publicó, llevándose la portada en cuatro ocasiones; con este éxito se hizo una novia, Novalyne Price, una maestra de Cross Plains, a pesar de la oposición de sus padres y empezó a hacer más realistas sus historias; pero en 1935 su novia le dejó por uno de sus escasos amigos y el editor de Weird Tales, que le debía 800 dólares, rechazó uno de sus relatos; su madre enfermó de tuberculosis y empezaron los problemas económicos no sólo para él, sino para todo el país, postrado en medio de la Gran Depresión; entonces escribió el que consideraba su mejor relato, Clavos rojos, donde la barbarie desaparece y la civilización se destruye a sí misma en un relato protagonizado por Conan, a quien se disputan la pirata Valeria y la bruja Tascela en medio de una guerra civil que enfrenta a dos hermanos, presunta alegoría de la relación entre Howard, Novalyne Price, el amigo traidor y los padres del escritor. La crítica coincide en considerar este relato y Más allá del río Negro como las mejores historias de Conan.


En estas revistas pulp, de precio asequible, Howard creó una pléyade de héroes de la narrativa de ficción, casi siempre bárbaros que llegaban a ser reyes como Kull de Atlantis o Conan el Cimmerio; Solomon Kane, un puritano inglés armado con un talismán vudú; aventureros pictos y celtas en la Britania romana; el boxeador Steve Costigan; novelas del oeste estadounidense y un sinfín de géneros, incluido el erótico, que lo avergonzaba. El espacio en que se mueven estos personajes en realidad es un trasunto de las tierras fronterizas de Texas.

Su personaje más importante fue Conan, que el público descubrió en el relato El fénix en la espada, publicado por primera vez en diciembre de 1932. Fue probablemente para este personaje para quien Howard escribió sus mejores páginas:

"Existe la vida más allá de la muerte; yo lo sé, y también sé esto, Conan de Cimmeria —dijo Bêlit, poniéndose ágilmente de pie y estrechándole con un abrazo de pantera—: ¡Sé que mi amor es más fuerte que la muerte! Me has estrechado en tus brazos, jadeando con la violencia de nuestro amor; me has cogido y estrujado y me has conquistado, atrayéndome el alma a tus labios con la violencia de tus hirientes besos. ¡Mi corazón está soldado al tuyo; mi alma es parte de tu alma! ¡Si yo muero y tú tuvieras que luchar por tu vida, yo volvería del abismo para ayudarte; sí, lo haría tanto si mi espíritu flotara bajo las velas purpúreas del mar cristalino del paraíso, como si se retorciese entre las llamas del infierno! ¡Soy tuya, y ni los dioses ni la eternidad podrán separarnos!"

"La barbarie es el estado natural de la humanidad [...] La civilización, en cambio, es artificial, es un capricho de los tiempos. La barbarie ha de triunfar siempre al final."

Más allá del río Negro, traducción de Fernando Corripio, Editorial Bruguera, 1973.

Algunos otros de los personajes de Howard son el rey Kull de Atlantis, el aventurero puritano inglés Solomon Kane y el jefe picto Bran Mak Morn, que lucha contra la invasión romana en Britania. Además creó a la guerrera Red Sonya (o Sonia la Roja), aunque la mayoría de los aficionados la conocen de distinta manera a como la concibió Howard, dado que este personaje, originalmente escrito para un relato históricamente situado en el siglo XVI, fue incluido en el universo de los cómics de Conan de los años 70. Para los cómics la ortografía del nombre del personaje pasó a escribirse con «j» en vez de «y»: Red Sonja.

Howard, además de los personajes de Mak Morn, Kane o Sonya, escribió otras ficciones históricas. Por ejemplo, su relato Las puertas del imperio involucra a un personaje ficticio con las luchas de Shirkuh, Shawar y Amalarico por el control de Egipto; el relato termina con una de las famosas batallas de Saladino en primavera de 1167. De su obra de horror, la más destacada puede ser el cuento Palomos del Infierno, en el que trata el tema de los zombies y la magia negra del sur de Estados Unidos.

Howard coincidió con otros autores de la época como Lovecraft (quien le otorgaría el apelativo amistoso de Two-Gun Bob, «Bob Dos Pistolas», en alusión a su origen texano) y Clark Ashton Smith, que influyeron de alguna manera en su obra en lo que vino en llamarse el «Círculo de Lovecraft». Así, los protagonistas de algunos relatos de Howard llegan a encontrarse con las criaturas ideadas por Lovecraft y viceversa.

El 11 de junio de 1936, hacia las ocho de la mañana, después de que su madre entrara en coma debido a la tuberculosis, Howard se sentó en la parte delantera de su coche y se disparó en la cabeza con un Colt del calibre 38. Murió a las cuatro de ese mismo día y su madre falleció al día siguiente. Compartieron funeral el 14 de junio y ambos fueron enterrados en el cementerio de Greenleaf en Brownwood.

Howard fue encarnado por el actor Vincent D'Onofrio en la película de 1996 The Whole Wide World, basada en su vida.

Sus obras se publicaron inicialmente en revistas pulp de la época tales como Weird Tales. En sus relatos y novelas Howard habla de mundos donde generalmente la mejor solución a los problemas es la violencia y donde a menudo el oro, las joyas y las mujeres hermosas son la recompensa del héroe.

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