William Hope Hodgson (Blackmore End, Reino Unido, 15-11-1877 – Ypres, Bélgica, 17-4-1918), escritor inglés considerado como uno de los precursores de la literatura de terror y fantástica contemporánea. Sus cuentos, relatos cortos y ensayos fueron muy influyentes en autores posteriores como H. P. Lovecraft.
Con 13 años se enroló en la marina mercante, lo cual le permitió navegar por todo el mundo. Ocho años más tarde decide volver a tierra, cansado del mar y de la mala vida llevada por los marineros.
En Inglaterra trabajó como fotógrafo y como profesor de gimnasia en una escuela de Blackburn. Al mismo tiempo comenzó su carrera como escritor, sin mucho éxito aparente. Su primer trabajo publicado fue el cuento Un horror tropical (1905). En 1907, saldría Los náufragos de las tinieblas, su primera novela. Posteriormente publicó La casa en el confín de la Tierra (1908), Los piratas fantasmas (1909) y El reino de la noche, su obra más extensa, en 1912. También escribió numerosos relatos cortos en diferentes revistas pulps, relatos que serían recogidos en varias antologías.
Por desgracia, su prematura muerte durante la I Guerra Mundial por una granada alemana truncó una prometedora carrera literaria.
Es sin duda uno de los representantes más originales de lo que se ha dado en llamar el «cuento materialista de terror».
La asombrosa facilidad de William Hope Hodgson para recrear atmósferas angustiosas y oprimentes fascinó a H.P. Lovecraft y los escritores de su círculo, muy influidos por él. Este volumen reúne los mejores relatos de terror que el autor dedicó a los misterios de las profundidades del mar. La soledad de los vastos desiertos de las aguas, el horror apenas insinuado, el acecho de entidades que están más allá de la esfera humana, la pesadilla creciente e insinuada, las embarcaciones abandonadas en la noche profunda de los mares inmóviles, son algunos de los temas de la presente selección, descritos con la intensidad y el suspense de un maestro del género.
"La nave abandonada" es uno de los mejores relatos de terror que Hodgson dedicó a los misterios de las profundidades del mar. La soledad de los vastos desiertos de las aguas, el horror apenas insinuado, el acecho de entidades que están más allá de la esfera humana, la pesadilla creciente, las embarcaciones abandonadas en la noche profunda de los mares inmóviles.