Una de las más que posibles grandes referencias sobre todo lo que rodea a esta novela es el relato "El extraño misterioso". Se trata de un cuento publicado en 1844 por el escritor alemán Karl von Wachsmann. Aunque algunos aspectos del personaje, están basados en Vlad III, el Empalador, príncipe de Valaquia del siglo XV, en realidad la novela Drácula no tiene relación histórica con la vida de Vlad el Empalador. Se dice que el escritor se basó en las conversaciones que mantuvo con el orientalista húngaro Ármin Vámbéry; quien le habló de Vlad Tepes. También se dice que Bram Stoker se basó en la figura de la condesa húngara Erzsébet Báthory. Para describir los paisajes de Rumanía, Stoker se sirvió de dos obras: una, de Emily Gerard, La tierra más allá de los bosques (1888); y la otra, un Informe sobre los principados de Valaquia.
viernes, 21 de noviembre de 2025
Dracula
lunes, 10 de noviembre de 2025
El Cardenal Napellus
Es probablemente uno de los cuentos de Gustav Meyrink más destacados, refleja en cierto modo los peligros de la búsqueda de la verdad, que para el autor está relacionada con aquello que vulgarmente se denomina magia y el ocultismo.
Jorge Luis Borges, que prologó El cardenal Napellus en La biblioteca de Babel, sostiene que los relatos de Gustav Meyrink se caracterizan por poner en evidencia que el universo es un lugar absurdo y, por consiguiente, irreal. Esto se ve reflejado fuertemente en este magnífico e inquietante cuento. El relato se sumerge en el misticismo oscuro y el ocultismo, elementos característicos de Meyrink. La historia, a menudo incluida por Jorge Luis Borges en su colección La Biblioteca de Babel, presenta la impactante narrativa de una extraña secta o comunidad marcada por un fervor religioso y esotérico exacerbado y cruel.
Atmósfera: La narración se desarrolla en un ambiente tétrico y decadente, posiblemente un castillo semiderruido y parajes inhóspitos. Meyrink utiliza este telón de fondo para potenciar la sensación de misterio y lo anómalo.
Contraste: Existe un fuerte contraste entre el entorno agreste y la lujosa, aunque anticuada, decoración de las habitaciones del protagonista, Hieronymus Radspieller.
Simbolismo: Se explora el peligro inherente a la búsqueda espiritual o iniciática llevada al extremo, donde el misticismo se confunde con la obsesión y la crueldad. La figura titular, el Cardenal Napellus, representa un símbolo de esta visión fanática.
👤 Personajes y Trama
La trama se centra en Hieronymus Radspieller, un personaje enigmático que vive recluido en un castillo. Inicialmente, su comportamiento es peculiar; se dedica a extraños experimentos, como sondear las profundidades de un lago con un huevo de metal.
El Misterio de Radspieller: Las conjeturas sobre su pasado, incluyendo el rumor de que fue monje en un convento de flagelantes, construyen una aura de secreto y sufrimiento.
El Giro Fantástico: El relato culmina revelando una realidad aún más asombrosa que la irrealidad inicial de sus actos. El clímax impactante sella la marca de lo fantástico.
🖋️ Estilo de Meyrink
El estilo de Meyrink es inconfundible, fusionando lo grotesco, lo satírico y lo profundamente esotérico. En "El Cardenal Napellus", el autor emplea un tono que, si bien puede ser narrativo al comienzo, se va exaltando hasta confundirse con los temores y experiencias más íntimas del lector.
Profundidad Psicológica: El relato va más allá de la mera fantasía, tocando la sustancia del yo y la predestinación. El simbolismo es profundo, interesando incluso a figuras como Carl Jung.
Influencia: La obra de Meyrink, incluida esta, influyó en autores posteriores, prefigurando la exploración de la locura y lo oculto en la literatura fantástica.
⚖️ Valoración
"El Cardenal Napellus" es una pieza breve pero intensa que captura la esencia de la visión del mundo de Meyrink: un lugar donde el reino de los muertos y lo invisible penetran sin cesar el mundo visible. Es una lectura recomendada para quienes aprecian la literatura gótica, fantástica y esotérica, que explora la locura y el fanatismo a través de una prosa magistralmente sombría.
domingo, 9 de noviembre de 2025
Gustav Meyrink
Gustav Meyrink (Viena, 19 de enero de 1868-Starnberg, 4 de diciembre de 1932) fue un escritor austríaco, conocido sobre todo por su primera novela, El Golem (1915), clásico de la literatura fantástica del siglo xx.
Gustav Meyrink (bautizado como Gustav Meier) nació en Viena, como resultado del amorío entre el barón Karl Warnbühler von und zu Hemmingen y una actriz de segunda fila, Maria Wilhelmina Adelheid Meier. La familia paterna no se interesó por él hasta que se convirtió en un escritor famoso, momento en que le ofrecieron hacer uso oficial de su apellido. Gustav, que había adoptado el apellido Meyrink como nombre artístico, declinó la oferta. En numerosos personajes de sus novelas se distinguen los rasgos de sus progenitores: ancianos nobles de hábitos ridículos y actrices fracasadas.
Ejerció como banquero, pero una acusación por fraude lo llevó a la cárcel y arruinó su carrera como financiero. Finalmente, pudo vivir (en un principio muy ajustadamente) de su talento literario, como traductor al alemán (de Dickens) y narrador. Una profunda crisis vital le llevó a intentar suicidarse a los 24 años. En el momento en que se disponía a dispararse en la cabeza con una pistola, alguien abandonó bajo su puerta un pequeño folleto titulado La vida postrera. Asombrado por aquella coincidencia, Meyrink se interesó por los fenómenos ocultos y las tradiciones esotéricas, que tienen una importante presencia en sus obras. Como otros artistas del fin de siglo, fue miembro durante algún tiempo de la Orden Hermética de la Aurora Dorada, una organización secreta dedicada al estudio del ocultismo.
Su matrimonio con Philomene Bernt (1905) le dio dos hijos: Sybille Felizitas (1906) y Harro Fortunat (1908). Este último, tras un grave accidente sucedido mientras esquiaba, se suicidó a los 24 años (la misma edad a la que Meyrink había intentado matarse). Meyrink murió poco después, el 4 de diciembre de 1932, en Starnberg, Alemania.
En su obra más conocida, la novela El Golem (1915), Meyrink ofrece una visión simbólica de este personaje legendario del folclore judío, que a su juicio encarna la potencia oculta (monstruosa e informe por estar aún «dormida») que anida en el inconsciente de todos los hombres, y en especial en el de los judíos del gueto de Praga.
Sus novelas posteriores desarrollan la misma fórmula: material tradicional procedente del folclore europeo, reinterpretado desde una perspectiva simbolista y esotérica, influida por la alquimia, la cábala, el budismo, el taoísmo y la masonería, pero enemiga de la teosofía y el espiritismo. Son temas recurrentes el sueño (concebido como puerta a otra dimensión de lo real), el doble y la amada idealizada, según el modelo de la donna angelicata de Petrarca, Ofelia o la doncella muerta de Poe.
sábado, 25 de octubre de 2025
Algo Desde Arriba
Algo Desde Arriba (Something from Above) es un relato de ciencia ficción del escritor norteamericano Donald Wandrei (1908-1987), publicado originalmente en la edición de diciembre de 1930 de la revista Weird Tales, y luego reeditado por August Derleth en la antología de 1949: El otro lado de la luna (The Other Side of the Moon). Es tal vez uno de los cuentos de Donald Wandrei menos conocidos, relata la historia de Lars Loberg, un hombre cuya granja aparece cubierta por una extraña nieve roja, fétida, con propiedades completamente desconocidas... y probablemente de origen orgánico (ver: Black Goo y otras monstruosidades amorfas en la ficción)
Hay un punto donde el Horror y la Ciencia Ficción se cruzan casi inevitablemente: no es infrecuente que el autor comience la historia con un fenómeno misterioso y desconcertante. A menudo, este evento es impactante, y a simple vista resulta incomprensible, como una muerte misteriosa, un asesinato, o alguna perturbadora violación de las leyes naturales. A partir de allí, el autor reconstruye el panorama a partir de pequeños detalles estratégicamente ubicados, hasta que eventualmente se nos revela la causa de aquellos fenómenos y sus consecuencias para los personajes (ver: ¿Es el Horror mejor que la Ciencia Ficción?). Algo desde arriba de Donald Wandrei no es la excepción, y participa de esta dinámica con bastante ingenio.
Algo desde arriba comienza siendo un relato de terror, incluso de Horror Cósmico, con algunas reminiscencias a los Mitos de Cthulhu de H.P. Lovecraft, pero termina recurriendo a la ciencia ficción para revelar la naturaleza inexplicable de los fenómenos que observamos al principio. En este contexto, el relato pierde fuerza en el proceso, se debilita progresivamente a medida que gana credibilidad (ver: Clichés de la ciencia ficción que nos encantan)
La segunda parte de Algo desde arriba esencialmente se dedica a responder las preguntas que plantea la primera parte. Por ejemplo, la hedionda nieve roja que cae sobre la granja de Lars Loberg en la primera parte se explica como el residuo de una nave alienígena invasora que ha sido vaporizada en las alturas por amigables entidades gaseosas de Saturno. La esposa del granjero, Helga, quien es succionada hacia los cielos misteriosamente, se explica como un efecto accidental de los rayos empleados durante la batalla, capaces de suspender los efectos de la gravedad. Finalmente, el testimonio de un piloto abducido, Larry Greene, revela que las entidades gaseosas de Saturno están en guerra con unos seres invasores de otra galaxia, y de este modo todos los fenómenos extraños que hacen de la primera parte de Algo desde arriba un excelente relato se deslucen notablemente.
Algo desde arriba de Donald Wandrei intenta contrarrestar el misterio inicial con descripciones con algún grado de realismo, tal vez para atenuar el cliché del contacto extraterrestre. La historia es mucho más efectiva cuando se enfoca en los fenómenos extraños, pero falla cuando trata de explicarlos. Incluso la forma en la que se nos explican estos sucesos carece de toda lógica. ¿Por qué una raza extraterrestre tecnológicamente avanzada necesitaría capturar a un piloto que vuela sobre Minnesota para notificar al mundo de su posible derrota en una guerra interestelar? La única respuesta a esta pregunta es: para que los lectores podamos entender el origen de la nieve roja en la granja de Lars Loberg (ver: Gandalf y la tercera ley de Clarke: la magia como forma avazada de tecnología)
Los cuentos de Donald Wandrei parecen extrañamente despoblados, con solo un puñado de personajes que rara vez hablan entre sí. Tiende a imitar la verbosidad de H.P. Lovecraft, y a incluir nombres y palabras extraterrestres impronunciables, como el Seggglyn, un metal fuerte e invisible con asombrosas propiedades antigravedad (ver: Lovecraft y las lenguas prehumanas). El problema es que estos términos no poseen una fisionomía admisible, y terminan teniendo el efecto de errores tipográficos que deslucen la legibilidad del texto. Dicho esto, Algo desde arriba también tiene algunos puntos fuertes: sus descripciones visuales son vívidas, y algunas de las ideas que plantea son tremendamente imaginativas para la época.
Hemos sido bastante duros en el análisis de Algo desde arriba de Donald Wandrei, probablemente porque el relato despierta un gran interés en la primera parte, con escenas excelentes [la pobre Helga proyectada hacia el espacio como en una caída invertida es notable], pero luego se derrumba estrepitosamente. Sin embargo, Donald Wandrei no tiene nada que ver con todo esto. Algo desde arriba nos sitúa en esa incierta encrucijada entre el Horror y la Ciencia Ficción desde la perspectiva de 1930. Nosotros tenemos la ventaja de haber leído a los grandes maestros de la era dorada de la ciencia ficción, mientras que Donald Wandrei estaba explorando un territorio relativamente desconocido.



