martes, 27 de noviembre de 2018

Cuentos Orientales

Cuentos Orientales (en francés, Nouvelles orientales) es una colección de historias cortas creada por la escritora Marguerite Yourcenar. Las historias comparten conscientemente una forma mitológica; algunos están basados en leyendas y mitos preexistentes, mientras que otros son nuevos. La historia "Cómo se salvó Wang-Fo " fue adaptada a un cortometraje animado por René Laloux en 1988.

El libro fue publicado en 1938 por Éditions Gallimard. Fue publicada en español por la editorial punto de lectura en 2011, con la traducción de Emma Calatayud.

Estos Cuentos orientales son leyendas atrapadas al vuelo, fábulas que forman un edificio aparte dentro de la obra de Marguerite Yourcenar, como una valiosa habitación íntima dentro de un palacio. La realidad, el sueño y el mito hablan aquí un lenguaje que se renueva en cada una de las distintas narraciones. En ellas arde el deseo y la pasión, una llama repentina que surge del contraste entre la intensidad de lo narrado y la brevedad de la forma. De China a Grecia, de los Balcanes al Japón, estos cuentos acompañan al viajero como otras tantas claves de una música especialísima, procedente de un mundo distinto que no es otro sino ese espacio, acotado pero amorosamente compartible, que todo libro de Marguerite Yourcenar propone emocionadamente a su lector.

Algunas de las páginas más inolvidables de M. Yourcenar se encuentran en este breve libro, publicado inicialmente en 1938, vuelto a publicar -muy corregido, según era costumbre en la autora- cuarenta años más tarde. Buena parte de los textos que contiene reescriben leyendas antiguas: un apólogo taoísta, baladas medievales de los Balcanes, un mito hindú o la novela japonesa del siglo XI Genghi Monogatari. Ello le da al conjunto un aire tradicional que aumenta la capacidad de seducción de estas ficciones. "Cómo se salvó Wang-Fó", la historia del pintor que se salva desapareciendo en una de sus obras, es quizá la más hermosa de todas. Pero no hay relato en el libro que no resulte memorable, unas veces por su delicada melancolía, como "El último amor del príncipe Genghi", y otras por la rudeza bárbara del mundo que se describe, como "La sonrisa de Marko" o "La viuda Afrodisia". 




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