sábado, 4 de julio de 2026

La Puerta


Cada noche escuchaba tres golpes en la puerta.

Nunca abría.

Al cuarto año reuní el valor y miré por la mirilla.

No había nadie.

Aliviado, regresé a la cama.

Entonces sonaron tres golpes... en la puerta del armario.

Y una voz, idéntica a la mía, susurró desde dentro:

—Menos mal. Pensé que hoy sí ibas a abrir la otra puerta.

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