domingo, 2 de febrero de 2025

El Merodeador en la Ciudad al Borde del Mundo

El Merodeador en la Ciudad al Borde del Mundo es un relato de ciencia ficción del escritor estadounidense Harlan Ellison , publicado por primera vez en su antología de 1967 Dangerous Visions . Fue concebido como una continuación de un relato de Robert Bloch , « Un juguete para Juliette », que también aparece en la antología.

Se trata de la continuación, dentro de la antología Visiones peligrosas, del relato de Robert Bloch Un juguete para Juliette. Sin embargo, aunque empieza donde Bloch pusiera el punto final a la suya, la historia de Ellison puede ser leía de manera totalmente independiente, aparte de desarrollar un estilo, expresión e intenciones totalmente distintas a las del relato inspirador. Un asesino psicópata del siglo XIX es secuestrado y transportado al futuro, reclamado por una sociedad decadente y estilizada a un tiempo, ávida de sensaciones nuevas que experimentar. Sus secuestradores han decidido implantarse en su cabeza para experimentar subjetivamente los horrendos crímenes que el asesino ha realizado (realizará) en el pasado.

Sin embargo, algo sale mal: el asesino escapa al control mental de sus captores e inicia una violenta masacre en la estilizada ciudad del futuro, desmembrando ciudadanos y coleccionando corazones.

La ambición y la complejidad estilística del relato de Ellison es muy superior al sencillo cuento de Bloch, que a su lado parece casi tradicional.

Ellison trata de construir un estudio sobre el mal en el individuo y en la sociedad, comparando la mente enferma del psicópata con las motivaciones sádicas de la ciudad del futuro que imagina. En el proceso, toca puntos realmente interesantes y los giros argumentales efectivamente propician cierta perspectiva desde la que se realiza una prospectiva de nuestra sociedad actual.

Podía haber sido mejor pulido, quizás; tal vez algunos aspectos hubieran merecido mayor atención una vez que se han planteado premisas tan interesantes; pero en cualquier caso, es una narración notable que trata de escapar de los epígonos del género, algo que Ellison deseaba ofrecer con su antología.

Es un relato amargo, en el que Jack descubre que le han traído sólo para experimentar de forma vicaria sus pensamientos y sensaciones en el acto del asesinato, y en el que Jack, paradójicamente, descubre su propia soledad, desesperación e inutilidad de lo que suponía una misión divina y que queda reducida al absurdo.

Se trata de un cuento con una rara perspicacia psicológica, y mientras el género ha repetido hasta la saciedad la figura del asesino psicópata, nunca después se ha llegado tan lejos en este intento de entender (que no justificar) lo que pasa en la mente del asesino y, sobre todo, la actitud de un público que, en el fondo, siente una extraña atracción por los actos del Destripador.

Ellison, en ocasiones, tiene unos manierismos que pueden resultar cargantes. Sin embargo, es un autor que asume riesgos y que plantea recursos estilísticos propios suficientes y únicos como para hacer que sus relatos (apenas ha escrito novelas) en primer lugar no dejen indiferente, y en segundo, resulten experiencias que ningún otro puede transmitir. Incluso en sus peores relatos, Ellison pone valores y recursos redimentes. Algo que no es habitual.


viernes, 24 de enero de 2025

La Partida de Ajedrez

La Partida de Ajedrez (Moxon's Master) —a veces traducido como El amo de Moxon— es un relato fantástico del escritor norteamericano Ambrose Bierce (1842-1914), publicado originalmente en la edición del 16 de abril de 1899 del periódico San Francisco Examiner, y luego reeditado en la antología de 1910: ¿Pueden estas cosas existir? (Can Such Things Be?). Es sin duda uno de los cuentos de Ambrose Bierce más destacados, donde se narra la historia de un robot, o mejor dicho, de un autómata, con una gran destreza para el ajedrez, así también como para ejercer el mayor grado de crueldad sobre su creador.

En este contexto, "La Partida de Ajedrez" es probablemente uno de los primeros relatos de robots en plantear la superioridad de la inteligencia artificial sobre la humana, y no solo en el estrecho pero fascinante terreno del ajedrez, sino además en el de la criminalidad. En esencia, se trata de uno de los mejores Ambrose Bierce de aquellos años.

El maestro, Moxon, que crea un autómata que juega al ajedrez, se jacta ante el narrador de que, aunque las máquinas no tienen cerebro, aún pueden pensar y demostrar inteligencia o mente y, por lo tanto, deben ser tratadas como hombres de carne y hueso. Después de una discusión exhaustiva sobre lo que significa "pensar" y cuál es la naturaleza de la "inteligencia", el narrador abandona la casa de Moxon confundido.

El narrador regresa a la casa de Moxon más tarde, en medio de una tormenta, para saber más. Entra en secreto y encuentra a Moxon jugando al ajedrez con un autómata. Moxon gana la partida. Esto agita al autómata, que lo mata en un ataque de ira. Un rayo cae en la habitación. La casa queda envuelta en llamas. El narrador pierde el conocimiento.

El narrador se despierta en una habitación de hospital donde Haley, el sirviente de Moxon, le dice que lo salvó de una muerte inminente. Haley corrobora los detalles. Sin embargo, el narrador se pregunta si lo que vio fue real.

Moxon declara que la inteligencia es endémica en todos los objetos animados e inanimados. Esta teoría se conoce como panpsiquismo . El filósofo griego Tales y William James defendieron esta visión. La mente es inherente a todo el universo y al ser.

La historia alude al ajedrecista de Johann Maelzel , un autómata que podía desafiar a los humanos a partidas de ajedrez. El dispositivo había sido inventado por Wolfgang von Kempelen . El "fez rojo" en la historia es una referencia a esta figura, conocida como el Turco. Edgar Allan Poe había escrito un análisis del autómata que jugaba al ajedrez en 1836, " El ajedrecista de Maelzel ", ofreciendo una explicación de cómo se lograba la ilusión.

El tema principal de la historia no es sólo si las máquinas pueden pensar como lo conocemos, sino si pueden igualar o incluso superar a los seres humanos. ¿Puede el autómata pensar porque tiene inteligencia y puede jugar un juego desarrollado por humanos como el ajedrez? Moxon sostiene que sí puede. Además, el autómata se enoja y se vuelve homicida después de perder. Estas son emociones típicamente atribuidas a los seres humanos. Este es el factor desconocido o X en la historia. Al pensar, ¿el autómata también adquiere otros rasgos, como las emociones? Al igual que en los humanos, ¿estos convierten al autómata en alguien que tiene libre albedrío y que es impredecible?

Por último, el título sugiere que el autómata es el "amo", no Moxon. Esto plantea la cuestión de si la inteligencia del autómata puede llegar a ser potencialmente superior a la de su creador, el humano Moxon. Este es el peligro futuro al que alude la historia. El autómata se convierte en el amo del hombre.


viernes, 17 de enero de 2025

La Ciudad Ociosa

La Ciudad Ociosa (The Idle City) es un relato fantástico del escritor británico Lord Dunsany (1878-1957), publicado en la antología de 1910: Cuentos de un soñador (A Dreamer's Tales).

Si bien es cierto que La ciudad ociosa es uno de los mejores relatos de Lord Dunsany, también es justo decir que es uno de los menos conocidos de su obra. Recién obtuvo su merecido reconocimiento como verdadero clásico del género en 1940, cuando el escritor argentino Jorge Luis Borges lo incluyó en la mítica colección: Antología de la literatura fantástica.

En La Ciudad Ociosa, Lord Dunsany demuestra una vez más por qué algunos lo consideran el precursor de Kafka, y sobre todo por qué llegaría a influenciar poderosamente a autores de la talla de J.R.R. Tolkien, H.P. Lovecraft y Úrsula K. Le Guin, entre otros. Sin duda hubo de ser Dunsany devoto lector de "Las mil y una noches", y el relato «La ciudad ociosa» es una magnífica prueba de ello. Su planteamiento es bien sencillo: para entrar en una ciudad desconocida, los viajeros deben pagar el portazgo con un cuento, que a la noche servirá para aplacar la tristeza del rey por su difunta esposa. Con esta vaga premisa, las siete páginas que siguen están ocupadas por cuatro supuestos apólogos, de enseñanza incierta. Al final el narrador vuelve a tomar la voz para enunciar su pretendida moraleja (“Cuán poco tiempo habla el hombre y cuán vanamente además. Y cuánto tiempo calla.”), que se tiñe de ironía al contraste con la ociosidad del propio cuento, así como con la de todo el libro. Porque ese “contar ocioso” tiene para Dunsany la importancia de una actitud estética.

El cuento se divide en tres historias contadas por los viajeros a las puertas de la ciudad. La primera historia describe cómo una ciudad abandonó a sus dioses antiguos y ahora la mitad adora a Dios mientras la otra mitad sigue a los dioses. La segunda historia habla de nubes que creían ser montañas y de gusanos que creían ser todo lo que existía. La tercera historia trata sobre unos gatos que viven en un antiguo templo en Roma.


viernes, 10 de enero de 2025

La Bestia con Cinco Dedos

La Bestia con Cinco Dedos (The Beast with Five Fingers) es un relato de terror del escritor inglés William Fryer Harvey (1885-1937), publicado originalmente en la antología de 1919: El nuevo Decameron (The New Decameron); y desde entonces reeditado en numerosas colecciones, entre ellas: Un siglo de thrillers (A Century Of Thrillers); Historias de fantasmas (Ghost Stories); Cuentos para contar en la oscuridad (Tales To Be Told in The Dark); Archivos del mal (Archives of Evil); 65 relatos para temblar de miedo (65 Great Spine Chillers); El libro de los cuentos de terror de Penguin (The Penguin Book Of Horror Stories); El libro de horror de Wordsworth (The Wordsworth Book Of Horror Stories). Es uno de los mejores cuentos de William F. Harvey, relata la historia de una mano autónoma, que mediante un ardid consigue ser amputada de su cuerpo para buscar venganza por sí misma.

Adrian Borlsover es un anciano ciego, amable y querido, extraordinariamente hábil con las manos. Esto le permite hacer cosas asombrosas, como percibir el color de los objetos simplemente pasando los dedos sobre ellos. Dos años antes de su muerte, Adrian desarrolló la habilidad psíquica de la escritura automática. Cuando se dormía, su mano agarraba un bolígrafo y comenzaba a escribir cosas que no eran propias de él.

Su sobrino, Eustace Borlsover, se queda con él para ayudarlo. En una visita, su tío parece diferente, como deteriorado y temeroso. Una noche, Eustace coloca un lápiz y una libreta en blanco junto a la mano del tío Adrian mientras este duerme. La mano arrebata el lápiz y comienza a escribir sola.

Más tarde, Adrian muere y Eustace recibe una caja que contiene la mano cortada junto con una carta de las personas a cargo del entierro. Afirman que recibieron una carta que modificaba el deseo del viejo de ser incinerado. Aparentemente, Adrian solicitó ser embalsamado, con la mano cortada y enviada a Eustace. Por supuesto, la mano está animada por una voluntad perversa; es capaz de escabullirse, escalar cosas, escribir mensajes insidiosos... y matar. "La Bestia con Cinco Dedos" de William Fryer Harvey es un gran relato de terror sobre una mano autónoma, astuta y malvada.

Poco antes de la muerte de Adrian Borlsover, decíamos, éste se volvió prolífico en la escritura automática, pero los mensajes del otro lado parecían estar dirigidos a Eustace. Cuando el anciano muere, su autónoma mano derecha usa su caligrafía para fingir una petición moribunda del anciano: que la mano se cortara del cadáver y se la enviara a Eustace. Realmente no sabemos qué tipo de entidad manipula la mano. William Fryer Harvey ni siquiera se molesta en insinuarlo. Sabemos que el viejo Adrian está ciego, pero también que poseía una voluminosa biblioteca. ¿Quién sabe qué libros ocultos leyó antes de perder la vista, tal vez invocando a una fuerza misteriosa del más allá?

De todos los relatos sobrenaturales de W.F. Harvey, este es posiblemente el mejor de todos, incluso por encima de Calor de agosto (August Heat) y A través de los páramos (Across the Moors). Es un clásico del género sobre un hombre atormentado por la mano cortada y animada de su pariente fallecido. Si esto suena familiar, debería: fue la inspiración para la película: La bestia con cinco dedos (The Beast with Five Fingers) de 1946; y la remake de Oliver Stone de 1981: La mano (The Hand).

En una primera lectura, La bestia con cinco dedos es una historia definitivamente extraña, pero que posee algunos elementos que bordean la frontera con lo absurdo [por suerte, sin caer nunca al precipicio]. Por ejemplo, el personaje principal, Eustace, responde de manera muy extraña a la presencia de la mano animada; y cuando se embarca en una misión para capturarla parece más molesto que horrorizado. La reacción de Eustace me pareció refrescante. Quizás sus actos no sean tan comunes como la respuesta genérica de «gritar y huir» de las películas de terror [solo para ser atrapado eventualmente], y ahí radica tanto la extrañeza que genera, como su plausibilidad. En realidad, no sabemos cómo podría reaccionar alguien ante un horror sobrenatural semejante. No obstante, esto produce cierta resistencia en el lector habituado a ver personajes que se horrorizan, se desmayan o directamente pierden la cordura.

William F. Harvey es uno de esos autores del género de terror injustamente descuidados. Escribió varias obras maestras menores de lo siniestro donde suele evitar los clichés; y eso, quizás, lo condujo por un camino de sutileza, de moderación, que lo mantuvo alejado del éxito comercial. Al igual que M.R. James, William Fryer Harvey no regurgita el material digerido a medias; confía en el lector para que recoja sus sugerencias y haga con ellas lo que le parezca.

Por otro lado, a diferencia de James, la prosa de William F. Harvey es mucho más sencilla y moderna, careciendo del tono gótico, casi académico, de los maestros británicos de la época, como E.F. Benson. A propósito, a diferencia de Benson, quien se convirtió en una fábrica literaria [era capaz de producir cinco libros al año], William Fryer Harvey publicó solo diez libros en su vida y, en consecuencia, evitó la monotonía y el deterioro de calidad que arruinó la ficción de muchos autores más «exitosos».

William Fryer Harvey no tiene problemas en sondear las profundidades de lo inquietante para producir relatos escalofriantes. La bestia con cinco dedos es típico del estilo suave y engañoso del autor, que incorpora momentos astutos de humor entre las sombras de lo siniestro. Uno de los toques más efectivos de este relato en particular es la forma en que el autor le permite al lector estar un paso por delante del protagonista. Si bien durante algún tiempo el joven Eustace parece no ser completamente consciente de la terrible amenaza que se ha desatado sobre él, William F. Harvey le permite al lector ser completamente consciente del peligro en el que se encuentra.

Para finalizar, como dato curioso mencionaremos que W.F. Harvey se desempeñó como cirujano en la Primera Guerra Mundial. Fue condecorado por su valentía en 1918 después de realizar una amputación de emergencia a un hombre atrapado a bordo de un destructor. La bestia con cinco dedos fue publicado un año después.


lunes, 30 de diciembre de 2024

La Voz

El breve relato «La Voz» (1953), escrito por Robert Sheckley y recogido en su primera recopilación de relatos: es un verdadero ejercicio de metafísica, una visión absolutamente insólita de la condición del mundo y de la propia persona; con este relato, Sheckley se adelantaba a ciertas propuestas literarias que llegarían y no precisamente del campo de la ciencia ficción bastantes años más tarde de la mano de celebrados autores franceses. Robert Sheckley irrumpió en ese mundo literario en 1952 en la revista “Imagination”. Desde muy pronto se hizo un nombre con sus relatos imaginativos, inteligentes y llenos de un humor muy peculiar. Alex Abramovich y Jonathan Lethem han recopilado varios cuentos que escribió entre 1953 y 1969 en el libro “Store of the Worlds. The Stories of Robert Sheckley” publicado por New York Review Books.

La estructura de los cuentos de Sheckley es inmediatamente reconocible. Comienza planteando un escenario en el que predominan la extrañeza y lo surreal. En “La séptima víctima”, uno de sus relatos más conocidos, nos presenta una sociedad en la que, para evitar las guerras al tiempo que permite que el instinto de agresividad siga vivo, se deja que las personas voluntariamente se apunten a ser asesinos. A cada asesino se le asigna una víctima y tiene un tiempo determinado para matarla, si es que la víctima no le mata antes. La condición es que el asesino tiene que aceptar representar a continuación el papel de víctima. En “Caliente”, Anders, el protagonista, de repente oye una voz dentro de su cabeza que le pide ayuda y le hace ver el mundo de una manera diferente. Otro de sus cuentos más conocidos, “Peregrinaje a la Tierra” comienza de la siguiente manera:

“Alfred Simon había nacido en Kazanga IV, un pequeño planeta agrícola cerca de Arturo, y allí conducía una cosechadora por los campos de trigo, y en las noches largas y silenciosas escuchaba canciones de amor grabadas de la Tierra.

La vida era lo suficientemente agradable en Kazanga y las chicas tenían pechos grandes, eran alegres, francas y condescendientes, buenas compañeras para una caminata por las montañas o una nadada en el arroyo, compañeras incondicionales para la vida. Pero románticas, ¡nunca! Se podía tener mucha diversión en Kazanga, de una manera alegre y abierta. Pero no había más que diversión.

Simon sentía que algo faltaba en esta existencia insípida. Un día descubrió lo que era.”

Escribir el inicio de un relato de una manera que suscite la curiosidad del lector y le lleve a seguir leyendo es un arte que no todos dominan. Sheckley lo borda.

Sus cuentos tienen una estructura muy reconocible y que casi sigue al pie de la letra lo que decía Vladimir Propp sobre la estructura de los cuentos tradicionales. Los primeros párrafos nos presentan un mundo atípico y un problema a resolver. El resto del cuento se centra en ver cómo los protagonistas se enfrentan al problema.

En “Forma”, unos seres que se caracterizan porque pueden cambiar a placer sus formas corporales,- aunque siempre dentro de las que tienen disponibles en función de su casta-, viajan a un planeta con la misión de colocar un Desplazador en un reactor nuclear para crear un portal que permita la invasión del planeta. La cuestión es que ésta es la 21ª misión que se envía. Las anteriores 20 desaparecieron sin dejar rastro. ¿Habrá más éxito en esta ocasión o la misión sucumbirá a lo que quiera que les ocurriera a las precedentes?

En “Protección” un hombre es salvado de ser atropellado por un camión, gracias a una voz que le previene. Su salvador es un derg, cuya vocación es salvar a otras criaturas en peligro. El protagonista acepta que el derg se convierta en su protector y a partir de ahí empieza a recibir mensajes de alerta continuos. Un avión se va a estrellar en Birmania dentro de dos semanas; aunque el protagonista viva en Nueva York y nunca haya salido de EEUU, es preciso que lo sepa, porque hay un 0,000001% de probabilidades de que viaje en ese avión. El derg se convierte así en un fastidio continuo, pero pronto el protagonista descubrirá que ése no es el mayor de sus problemas…

En “La mañana después”, Piersen ha tenido la madre de todas las resacas y amanece en una extraña selva, en la que todos los animales y las plantas parecen empeñadas en matarle. Mientras lucha por sobrevivir, intenta recordar qué sucedió la noche anterior que le llevó a terminar en ese extraño lugar.

Los cuentos de Sheckley tienen un humor muy inteligente y cínico, que en ocasiones rozan lo macabro. En “El contable” una familia respetable de brujos se enfrenta al desafío de su hijo que, en lugar de aprenderse los sortilegios, quiere convertirse en contable y se pasa el día estudiando actuarios. El padre invoca al demonio Boarbas para que convenza a su hijo y éste invoca a un contable para que le proteja. 

Consideremos el breve relato «La voz» (1953), recogido en su primera recopilación de relatos: es un verdadero ejercicio de metafísica, una visión absolutamente insólita de la condición del mundo y de la propia persona; con este relato, Sheckley se adelantaba a ciertas propuestas literarias que llegarían y no precisamente del campo de la ciencia ficción bastantes años más tarde de la mano de celebrados autores franceses. Y un tercer punto muy a considerar: como tantos otros autores de los años cincuenta, Sheckley produjo algunos relatos sobre visiones paranoicas del mundo y la sociedad, lo que le une a Fredric Brown, a Philip K. Dick que había empezado a publicar el mismo año que Sheckley, y a otros ilustres o no tan ilustres autores de esos años: Galouye, Sturgeon, Gold, Budrys… Este tema, la locura como estado consciente de la sociedad, el mundo como manicomio o como generador de locos, es común a muchos autores, y está presente casi exclusivamente en la década de 1950 la supuesta «década anodina e insustancial» en la vida americana del siglo veinte. Así pues, el que tantos autores de ciencia ficción un género supuestamente trivial en aquella época escribieran tantos relatos describiendo estados paranoicos y visiones de sociedades manicomiales, como lo es de manera significativa el de Sheckley «La academia» (1954), debería ser analizado de una vez por todas: creo que es uno de los grandes estudios pendientes dentro de la ciencia ficción del siglo veinte.

Los críticos dicen que lo mejor de la producción de Sheckley se concentró en los años 1952-57. Después de entonces comenzó a repetirse, pero cada vez con menor calidad, y no fue capaz de renovarse como lo hicieron otros autores de la época. No conozco lo suficiente de su obra como para saber si esto es cierto, pero sí que he apreciado que los cuatro últimos cuentos del volumen, que pertenecen a la década de los sesenta, son más flojos que los precedentes. El formato y la estructura son los habituales, pero falla la magia y hasta el humor parece un poco más pedestre. Aun así, merece la pena leer a Sheckley y recomiendo vivamente esta antología.



Fuente:

https://abcblogs.abc.es/bukubuku/literatura/los-cuentos-de-robert-sheckley.html


viernes, 27 de diciembre de 2024

Involución

Involución (Devolution) es un relato de ciencia ficción del escritor norteamericano Edmond Hamilton (1904-1977), publicado originalmente en la edición de diciembre de 1936 de la revista Amazing Stories, y desde entonces recopilado en numerosas antologías.

Es uno de los mejores cuentos de Edmond Hamilton, plantea otra posibilidad para la teoría de la evolución, contraria a la de Darwin, en la cual la raza humana no fue evolucionando progresivamente hasta llegar a su máxima expresión, el Homo Sapiens, sino que el ser humano sería el resultado de una constante degradación, de una involución, a partir de seres perfectos llegados a la Tierra hace miles de millones de años. Estos seres son, en síntesis, extraterrestres de enorme tamaño, translúcidos, unicelulares, que pueden volar por el espacio sin la necesidad de naves. Hace millones de años colonizaron todos los sistemas solares del universo. En solo un planeta, la Tierra, encontraron algún problema. La radiación de los depósitos más profundos de nuestro planeta afectó a estos seres, quienes desarrollaron poco a poco múltiples células, luego ojos, huesos, escamas, garras, cabello. A medida que se volvieron más diversos, perdieron gradualmente sus poderes mentales.

Ya degradados en una amplia variedad de seres a través de las eras: dinosaurios, mastodontes y simios, trataron de enviar una señal de angustia mental a sus compañeros que gobernaban todos los demás sistemas del universo, pero ya era demasiado tarde, sus mentes estaban demasiado degeneradas. Luego llegó la degradación final: las orgullosas criaturas de intelecto perfecto se habían convertido en seres humanos, la máxima expresión de ese estado de involución.

En este sentido, Involución de Edmond Hamilton es un relato sumamente ingenioso, que revierte de algún modo el concepto de progreso dentro de la línea evolutiva.


viernes, 20 de diciembre de 2024

El Experimento del Doctor Heidegger

El Experimento del Doctor Heidegger (Dr. Heidegger's Experiment) es un relato fantástico del escritor norteamericano Nathaniel Hawthorne (1804-1864), publicado en la antología de 1837: Cuentos dos veces contados (Twice-Told Tales).

Es uno de los mejores cuentos de Nathaniel Hawthorne, nos ubica en una reunión de ancianos decrépitos, cuyo anfitrión, entre científico y brujo, anuncia haber hecho el descubrimiento más importante en la historia de la alquimia: la fuente de la juventud. Con una rosa seca, conservada en el interior de un libro prohibido, este venerable hechicero les propondrá a sus huéspedes realizar un experimento a prueba de incrédulos. Es importante señalar que El experimento del doctor Heidegger es uno de los primeros relatos de Nathaniel Hawthorne. De hecho, lo publicó con ciertas reservas, de forma anónima, pero luego de ser plagiado de manera grosera por Alejandro Dumas, pero en especial tras recibir una crítica muy favorable de Edgar Allan Poe, el joven y brillante Nathaniel Hawthorne concluyó que el relato indudablemente tenía sus méritos, y lo incluyó en una de sus mejores colecciones fantásticas.

El Dr. Heidegger invitó a cuatro amigos de edad avanzada a participar en un experimento. Todos ellos eran viejos y melancólicos personajes, que habían sufrido infortunios durante su vida. El experimento consistía en beber agua de la "Fuente de la Juventud" para rejuvenecer, así como lo hizo, ante sus ojos, la rosa que conservaba el Dr. Heidegger desde hacía más de 50 años. Los amigos del doctor Heidegger se emocionan y quieren probar el agua con la esperanza de restaurar su juventud, pero con la experiencia de los años para vivir la vida libre de los errores que cometieron cuando eran más jóvenes. Con su juventud restaurada, comienzan actuando tontamente, como lo hicieron de jóvenes. La transformación no duró mucho tiempo, y vuelven rápidamente a su vejez original. Esos breves instantes, permitieron que el Dr. comprendiera que no podemos cambiar lo que fue, ni podemos vivir atados al pasado.


sábado, 7 de diciembre de 2024

Beatriz

Beatriz es un relato de terror del escritor español Ramón del Valle-Inclán (1886-1936), escrito en 1907.

Es sin duda uno de los cuentos de Ramón del Valle Inclán más celebrados, se introduce en el tema de la posesión demoníaca y el exorcismo, pero desde una perspectiva sumamente extraña. En este sentido, Beatriz se incluye dentro de la tradición de la novela gótica; y obras tales como El monje (The Monk), de Matthew Lewis.

Beatriz inicia con los aullidos lastimeros de una joven, de quien se sospecha que ha sido poseída por uno o varios demonios. Durante el trascurso del relato surge otra posibilidad, acaso más inquietante: los síntomas de la posesión no se deben a la presencia de demonios, sino a los actos provocados por el propio confesor de la joven, llamado Fray Ángel. Este es un cuento de terror y a la vez fantástico. Se desarrolla en un palacio con grandes jardines en el que vivía la condesa Carlota y su hija, Beatriz. Carlota era muy devota y tenía su propio capellán que se llamaba Fray Ángel.

La condesa tenía una gran pena porque pensaba que su hija estaba poseída por el demonio. Entonces le dijo al capellán que fuese a buscar a una saludadora. El capellán dudaba en hacerlo pero al final fue a buscar a una. Mientras el capellán iba a buscarla, un canónigo intentaba exorcizar a Beatriz. El canónigo pensó que Beatriz no estaba poseída y se lo dijo a la condesa. También le dijo que su hija le había confesado que Fray Ángel había abusado de ella. A media noche llegó la saludadora y le dijo que había tenido un sueño y vino a sanar a Beatriz. Según ella Beatriz estaba embrujada. La condesa le ordenó condenar a Fray Ángel y al día siguiente este apareció muerto.

Ramón María del Valle-Inclán fue un dramaturgo, poeta y novelista español, que formó parte de la corriente literaria del modernismo. Se le considera uno de los autores clave de la literatura española del siglo XX.