martes, 6 de marzo de 2018

Truman Capote

Truman Streckfus Persons, más conocido como Truman Capote (Nueva Orleans, Luisiana, 30 de septiembre de 1924 - Los Ángeles, California, 25 de agosto de 1984), fue un periodista y escritor estadounidense, principalmente conocido por la novela Breakfast at Tiffany's (Desayuno en Tiffany's) (1958) y su novela-documento In Cold Blood (A sangre fría) (1966).

Nacido como Truman Streckfus Persons, hijo de Lillie Mae Faulk, adoptaría el apellido del segundo marido de su madre, Joe García Capote, un coronel y empresario de las Islas Canarias que residía en Cuba.​ Durante su niñez vivió en las granjas del sur de los Estados Unidos y, según sus propias palabras, empezó a escribir para mitigar el aislamiento sufrido durante su infancia. A los cuatro años sus padres se divorciaron y durante el resto de su niñez vivió la peripecia y la soledad del típico producto de "hogares separados" (inestabilidad o bonanza, traslados entre uno y otro progenitor), todo ello con el horizonte imperturbable de las granjas del Sur profundo y rural. Su madre se volvió a casar con un próspero hombre de negocios apellidado Capote, nombre que adoptó Truman casi de inmediato.

Estudió en el Trinity School y en la St. John's Academy de Nueva York. A los 17 años consiguió un trabajo para la revista The New Yorker que consistía, según él, en «seleccionar tiras cómicas y recortar periódicos». Con 21 años abandona la revista y publica una serie de relatos: “Miriam”, “The headless hawk” y “Shut a final door”. Este último fue rechazado por Harper’s Bazaar y publicado en The Atlantic Monthly, lo que lo hizo acreedor al Premio O. Henry. La crítica lo aplaude sin reservas y lo considera un discípulo de Poe. Después del galardón, y tras haber conseguido que se hablara de su estilo "gótico e introspectivo" y de la influencia de Poe en sus cuentos, Truman Capote escribe, durante dos años, Otras voces, otros ámbitos (1948). Esta novela impresionó más por su abierto planteamiento de las relaciones homosexuales que por sus verdaderos méritos literarios, y por sus reflejos autobiográficos más que por su delicada exposición de las vivencias infantiles: un niño solo, Joel, que busca a su padre en el profundo Sur y termina por elegir a un transvestido como figura paternal. En esta su primera novela, Capote fue comparado con Alain-Fournier, el autor de El gran Meaulnes, por su peculiar objetivación poética del mundo de la infancia, por su atmósfera lírica y por su exaltación de la naturaleza.

lunes, 5 de marzo de 2018

La Isla de las Voces

Robert Louis Stevenson nos cuenta, en tono de leyenda, una historia mágica, repleta de misterio y horror, que sucede en las islas del sur. Un mago conduce a su yerno hasta un lugar misterioso donde el oro se recoge en una playa y resulta muy fácil ser rico. La avaricia llevará al joven a desafiar las leyes de la naturaleza y se verá confinado en una isla entre voces misteriosas y caníbales. El humor y las descripciones de estas fascinantes islas entusiasmarán a los lectores que no podrán cerrar el libro hasta conocer la suerte de este hombre ambicioso. Es un relato mágico, con cierto toque legendario, ambientado en los mares del sur.

En Molokai, perteneciente a las islas Hawai, el joven Keloa y el hechicero Kalamake emprenden un viaje a una misteriosa isla en busca de riquezas. Se trata de la isla de las voces, un lugar oculto y habitado por caníbales donde tendrán que enfrentarse a numerosos peligros. Keola, un joven tan perezoso como ambicioso, está casado con su hija Lehua. Un día, gracias a un conjuro del sabio, ambos se ven transportados a una isla desconocida, donde Kalamake fabrica dólares con caracoles. Fascinado con lo vivido, Keola decide emprender un viaje que resultará extremadamente peligroso, ya que al llegar a la Isla de las Voces se da cuenta de que está habitada por caníbales.

Este emocionante relato, uno de los más célebres de Robert Louis Stevenson, es a la vez una historia de aventuras y una historia de amor. En este cuento se conjugan los elementos más característicos de la literatura del autor como son los parajes exóticos, la magia y los fenómenos paranormales, así como el conflicto entre los nativos y el hombre blanco.

"La Isla de las Voces" es uno de los tres relatos que componen "Noches en la isla", libro publicado en 1893, un año antes de la muerte de Stevenson. Al igual que las otras dos historias que recogen en el libro ("La playa de Falesá" y "El diablo de la botella"), se trata de una narración que se aleja del resto de su producción literaria por su sentido más realista y costumbrista. Protagonizada por un joven ávido de dinero y su suegro, un viejo brujo, "La isla de las Voces" nos ilustra sobre la forma de vida y las creencias de Polinesia desde la mirada indígena. Es uno de los últimos y más admirados relatos de Robert Louis Stevenson. Un clásico inolvidable de su magistral literatura.






domingo, 4 de marzo de 2018

Cuentos Completos de Philip K. Dick

Además de novelista, Philip K. Dick fué un prolífico autor de cuentos y relatos, muchos de los cuales han sido llevados al cine en los últimos tiempos. Él mismo reunió sus narraciones breves en cinco volúmenes que ahora recuperamos en una edición revisada. En ellos encontraremos las primeras exploraciones de algunos de los temas centrales de su obra. Se trata de auténticas joyas literarias que destilan  la magia propia de Dick y donde quedan patentes sus constantes obsesiones: la muerte, la alineación, la locura, la religión y la represión, y la naturaleza esquiva de la realidad. De lectura ágil y entretenida, estos libros nos invitan tanto a adentrarnos en el fascinante universo dickiano como a observar la evolución del luminoso talento de uno de los escritores más relevantes del siglo XX.


CUENTOS COMPLETOS (Volúmen I)

La primera recopilación de relatos del autor, que reúne por orden cronológico sus primeros 25 cuentos. 

Además de novelista, Philip K. Dick fue un prolífico autor de cuentos y relatos, muchos de los cuales han sido llevados al cine en los últimos tiempos con mayor o menor suerte. Toda su producción breve fue reunida en cinco volúmenes que ahora Minotauro recupera en una edición revisada. 

Esta primera entrega recoge 25 relatos escritos entre 1951 y 1952, y empieza con Estabilidad, una historia escrita en 1947 e inédita antes de la publicación de esta antología. Los lectores del creador de Blade Runner descubrirán el potencial imaginativo de Dick en estado puro, auténticas joyas literarias como los relatos «El rey de los Elfos» y «Los infinitos», entre otros trabajos sin pulir, pero que destilan la magia propia del norteamericano y donde son ya claras sus pequeñas obsesiones: la muerte, la locura, la pérdida de identidad y la fragilidad de la realidad y, con ella, de todos nosotros. Cuentos completos I también incluye La paga, relato que sirvió de inspiración para el filme Paycheck , que dirigió John Woo en 2003 con Ben Aflleck y Uma Thurman. El volumen presenta una introducción del propio autor y un prefacio con notas y comentarios que ayuda al lector a acercarse a uno de los escritores más relevantes del siglo XX.



Caronte

En la mitología griega, Caronte​ o Carón​ (en griego antiguo Χάρων Khárôn, ‘brillo intenso’) era el barquero de Hades, el encargado de guiar las sombras errantes de los difuntos recientes de un lado a otro del río Aqueronte si tenían un óbolo para pagar el viaje, razón por la que en la Antigua Grecia los cadáveres se enterraban con una moneda bajo la lengua. Aquellos que no podían pagar tenían que vagar cien años por las riberas del Aqueronte, tiempo después del que Caronte accedía a llevarlos sin cobrar.

Aunque con frecuencia se dice que portaba las almas por la laguna Estigia, como sugiere Virgilio en su Eneida,​ según la mayoría de las fuentes incluyendo a Pausanias​ y más tarde Dante​ el río que en realidad transitaba Caronte era el Aqueronte.

Caronte era el hijo de Érebo y Nix. Se le representaba como un anciano flaco y gruñón de ropajes oscuros y con antifaz (o, en ocasiones, como un demonio alado con un martillo doble) que elegía a sus pasajeros entre la muchedumbre que se apilaba en la orilla del Aqueronte, entre aquellos que merecían un entierro adecuado y podían pagar el viaje (entre uno y tres óbolos). En Las ranas, Aristófanes muestra a Caronte escupiendo insultos sobre la gente obesa.

Se desconocen los motivos por los que Caronte dejó pasar a Heracles (Hércules), pero a causa de ello Caronte fue encarcelado un año con la acusación de haberle dejado pasar sin haber obtenido el pago habitual exigido a los vivos: una rama de oro que proporcionaba la sibila de Cumas. Virgilio narra en la Eneida el descenso de Eneas a los Infiernos acompañado de dicha sacerdotisa.

Otro mortal que logró «cruzar dos veces victorioso el Aqueronte»​ es Orfeo, quien encantó a Caronte y a Cerbero para traer de vuelta al mundo a su amada muerta, Eurídice, a quien perdió definitivamente en su viaje de vuelta. Psique también logró hacer el viaje de ida y vuelta estando viva.

Homero y Hesíodo no hacen ninguna referencia al personaje. La primera mención de Caronte en la literatura griega parece ser un poema minio, citado por Pausanias. Dicho poema atribuye a la leyenda de Caronte un origen egipcio, como confirma Diodoro Sículo. Los etruscos mencionan también a un Caronte que acompañaba a Marte a los campos de batalla.

Dante Alighieri incorporó a Caronte en el Infierno de La divina comedia.​ Aquí era el mismo que su equivalente griego, pagándosele un óbolo para cruzar el Aqueronte. Es el primer personaje con nombre que Dante encuentra en el infierno.

Caronte es frecuentemente representado en el arte de la Antigua Grecia en jarrones funerarios de los siglos V y IV a. C. que son a menudo decorados con escenas de muertos en su barca. En los primeros jarrones, parece un tosco y descuidado marinero ateniense vestido de color marrón rojizo, tomando el palo de su barca con su mano derecha, y usando su mano izquierda para recibir al muerto. Algunas veces aparece Hermes como psicopompo. En los jarrones más recientes, se le da una apariencia y conducta más amable y refinada.

En el siglo I a.C., el poeta romano Virgilio describe a Caronte en el viaje de Eneas, en el descenso al inframundo,​ después de que Sibila de Cumas mandó al héroe a la rama dorada, que le permitiría volver al mundo de los vivos.

"Guarda aquellas aguas y aquellos ríos el horrible barquero Caronte, cuya suciedad espanta; sobre el pecho le cae desaliñada luenga barba blanca, de sus ojos brotan llamas; una sórdida capa cuelga de sus hombros, prendida con un nudo: él mismo maneja su negra barca con un garfio, dispone las velas y transporta en ella los muertos, viejo ya, pero verde y recio en su vejez, cual corresponde a un dios".

En cuanto a la Literatura Clásica, Caronte es apenas un extra en las historias de algunos héroes necesitados de un poco de atrezzo infernal para sus aventuras en el inframundo. Constituía un interesante obstáculo a salvar, ya que en teoría ningún humano vivo tenía permitido subir a su barca. Pero así a todo Hércules lo logra por fuerza bruta, Orfeo gracias al hechizo de su canto, y Eneas mostrando una rama de oro, salvoconducto divino proporcionado por la sibila de Cumas.





Lord Dunsany

Edward John Moreton Drax Plunkett, XVIII Barón de Dunsany (24 de julio de 1878 - 25 de octubre de 1957) fue un escritor y dramaturgo anglo-irlandés, conocido sobre todo por sus cuentos fantásticos publicados bajo el nombre de Lord Dunsany. Su obra, la cual gira en torno a la alta fantasía, el horror y lo extraño, ejerció gran influencia y admiración en distintos autores como H.P. Lovecraft, J. R. R. Tolkien, Jorge Luis Borges y Arthur C. Clarke.

Nacido en Londres en el seno de una familia noble irlandesa, recibió una educación esmerada en el Eton College y la Real Academia Militar de Sandhurst. En 1899 hereda el título de lord, al fallecer su padre. Como militar, participó en la Guerra Bóer y en la I Guerra Mundial. Entre otras aficiones, fue un excelente cazador y jugador de ajedrez. Mantuvo amistad con otros autores irlandeses, como Yeats. En 1957, muere en Dublín a consecuencia de un ataque de apendicitis.

En los relatos de Dunsany, las tradiciones populares, la épica celta, el exotismo oriental y los elementos oníricos se funden en un mundo intemporal de sabor único. Sus historias de Espada y brujería, recogidas en volúmenes como La espada de Welleran (1908) o Cuentos de un soñador (1922), le convierten en pionero decisivo del género de la fantasía heroica. Lovecraft dejó constancia de sentir una gran admiración por Dunsany y su obra, citándola como una de sus influencias tempranas. El creador de los Mitos de Cthulhu escribió sobre Dunsany: "Su rico lenguaje, su punto de vista cósmico, su remoto mundo de ensueño y su exquisito sentido de lo fantástico, todo me atrae más que cualquier otra cosa en la literatura moderna". Es considerado un maestro del relato y uno de los padres de la fantasía moderna, aunque su talento va mucho más allá de cualquier etiqueta con la que se le quiera encasillar. Los elementos oníricos y maravillosos de sus narraciones se conjugan de una manera sugerente, extraña e inconfundible.

Lord Dunsany también escribió novelas como La hija del rey del país de los elfos, en donde aborda el tema de la mujer inmortal que, por amor a un hombre, abandona su condición y ha de aceptar la muerte, prefigurando así las elecciones análogas de Lúthien en El Silmarillion y Arwen en El Señor de los Anillos de J. R. R. Tolkien. Por otro lado sus comedias, que contaron con gran popularidad en la primera mitad del Siglo XX, anticipan el teatro del absurdo.

El artista Sidney Sime, recordado por su fantástica y satírica obra, fue el ilustrador predilecto de Dunsany para sus relatos.

Cuentos:
Los dioses de Pegāna (The Gods of Pegāna, 1905)
El tiempo y los dioses (Time and the Gods, 1906)
La espada de Welleran (The Sword of Welleran and Other Stories, 1908)
Cuentos de un soñador (A Dreamer's Tales, 1910)
El libro de las maravillas (The Book of Wonder, 1912)
Cuentos asombrosos (Tales of Wonder, 1916)
Cuentos de los tres hemisferios (Tales of Three Hemispheres. A collection of Stories, 1919)

Novelas:
Don Rodrigo: crónicas del Valle de la Sombra (Don Rodriguez: Chronicles of Shadow Valley, 1922)
La hija del rey del país de los elfos (The King of Elfland's Daughter, 1924)
El crepúsculo de la magia (The Charwoman's Shadow, 1926)

sábado, 3 de marzo de 2018

Poquita Cosa

En este cuento, como hace el narrador con la institutriz de sus hijos, Chejov quiere darnos un consejo: les pide a los humildes que dejen de lado su timidez, que alcen la voz y no se sometan a los abusos de los poderosos.

El relato, narrado en primera persona, es una conversación en la que un hombre de buena posición y una preceptora ajustan cuentas. El caballero debe pagar a la niñera por los servicios prestados pero parece que quiere recortar al máximo su salario.

La institutriz tiene sus obligaciones: dar clase a los muchachos, vigilarlos, acompañarlos, educarlos… pero da la impresión de que no tiene ningún derecho. Su timidez, unida a su posición débil, de inferioridad con respecto al señor, le impide alzar la voz, aunque por dentro los abusos de su jefe le causen indignación y pena.

De este modo, Yulia Vasilievna, que así se llama nuestra heroína, ve como su palabra no cuenta para nada y que el padre de los niños a los que está educando utiliza su posición de poder para someterla a un auténtico asalto: le rebaja el precio convenido, le sustrae días que realmente ha trabajado, la responsabiliza de daños materiales que debe pagar de su bolsillo y que ella no pudo haber evitado de ninguna manera, etc. Después de tal abuso, Yulia aún da las gracias. La joven nos da a entender que anteriormente había tenido experiencias peores, que había trabajado sin cobrar. Como nos dice el gran genio ruso, ser fuerte es muy fácil, al menos mientras haya en el mundo personas débiles que se dejen apabullar. Pero esta vez la protagonista topó con un hombre justo, un señor que sólo pretende darle una lección: "¿Es que se puede vivir en este mundo sin mostrar los dientes?". Espabílate, no dejes que te sometan, no consientas los abusos de los poderosos.

El cuento "Poquita Cosa" de Antón Chéjov trata de reflejarnos cuán apocada y sumisa puede ser una persona que no llega a defender sus derechos. En este caso, el padre de Kolia trata de bromear con la institutriz de sus hijos, Yulia Vasilievna. Él la quiere engañar, diciéndole que le pagará una cantidad mínima de rublos, debido a algunos descuidos que esta ha tenido. Ella solo suda y lagrimea. Luego, el padre de Kolia, su patrón le dice que ha estado bromeando y que le ha querido dar una lección. Le pagará sus rublos completos.  Yulia Vasilievna le dice merci, ya que en otros sitios ni siquiera le daban dinero. 

Una de las cosas que hacen de este cuento un buen cuento es que es justo de la extensión apropiada y con la tensión apropiada. Muchos cuentos pueden tener una trama bastante interesante pero no tratan estos elementos, alargan demasiado los momentos de tensión, asiéndose estos monótonos, y terminando por desencantar al lector.
Aquí no sobran ni faltan palabras, en todo momento el cuento te mantiene pendiente, expectante, desarrollando poco a poco las personalidades de los personajes, y la tensión que se genera entre ellos, a través de una situación muy posible en el área laboral, donde siempre se cometen abusos. Al ser un cuento relativamente breve, la situación que se forma no es agotadora, y de cierta forma, refleja la realidad de la clase mas baja, que simplemente tiene que aceptar dinero por necesidad, y sobretodo años atrás, en que la posibilidad de oponerse era casi imposible, un documento de desempleo.

Otro aspecto a favor de este cuento es que este autor tiene la facilidad de generar con facilidad una imagen del cuento, no es difícil visualizar la escena y ver las emociones reflejadas en los personajes, ya que aunque no se dedica tanto a la descripción, da los detalles justos para que se pueda leer e imaginar con facilidad, y no se sobrepase de detalles que limitan y alentan la lectura.






Antón Chéjov

Antón Pávlovich Chéjov (en ruso: Анто́н Па́влович Че́хов, romanización: Anton Pavlovič Čehov), (Taganrog, 17 de enerojul./ 29 de enero de 1860greg.-Badenweiler, Baden (Imperio alemán) 2 de juliojul./ 15 de julio de 1904greg.) fue un médico, escritor y dramaturgo ruso. Encuadrable en la corriente más psicológica del realismo y el naturalismo, fue un maestro del relato corto, siendo considerado como uno de los más importantes escritores de este género en la historia de la literatura.1​ Como dramaturgo se enclava dentro del naturalismo, aunque con ciertos toques de simbolismo, y escribió unas cuantas obras, de las cuales son las más conocidas La gaviota (1896), Tío Vania (1897), Las tres hermanas (1901) y El jardín de los cerezos (1904). En estas obras idea una nueva técnica dramática que él llamó de “acción indirecta”, fundada en la insistencia en los detalles de caracterización e interacción entre los personajes más que el argumento o la acción directa, de forma que en sus obras muchos acontecimientos dramáticos importantes tienen lugar fuera de la escena y lo que se deja sin decir muchas veces es más importante que lo que los personajes dicen y expresan realmente.​ Chéjov compaginó su carrera literaria con la medicina; en una de sus cartas4​ escribió al respecto:

La mala acogida que tuvo su obra La gaviota (en ruso: "Чайка") en el año 1896 en el estatal (imperial) Teatro Alexandrinski de San Petersburgo casi lo desilusiona del teatro, pero esta misma obra tuvo un gran éxito dos años después, en 1898, gracias a la interpretación del Teatro del Arte de Moscú dirigido por el innovador director teatral Konstantín Stanislavski, quien repitió el éxito para el autor con Tío Vania ("Дядя Ваня"), Las tres hermanas ("Три сестры") y El jardín de los cerezos ("Вишнëвый сад").

Al principio Chéjov escribía simplemente por razones económicas, pero su ambición artística fue creciendo al introducir innovaciones que influyeron poderosamente en la evolución del relato corto.
​ Su originalidad consiste en el uso de la técnica del monólogo, adoptada más tarde por James Joyce y otros escritores del modernismo anglosajón, además del rechazo de la finalidad moral presente en la estructura de las obras tradicionales.​ No le preocupaban las dificultades que esto planteaba al lector, porque consideraba que el papel del artista es realizar preguntas, no responderlas. Según el escritor estadounidense E. L. Doctorow, Chéjov posee la voz más natural de la ficción, «sus cuentos parecen esparcirse sobre la página sin arte, sin ninguna intención estética detrás de ellos. Y así uno ve la vida a través de sus frases».​

jueves, 1 de marzo de 2018

Por Correo

"No era ni la estación ni la hora en que el parque se hallaba frecuentado; era muy posible que la joven que estaba sentada en uno de los bancos, al lado del camino, hubiera obedecido simplemente a un súbito impulso de sentarse un rato y gozar de antemano la llegada de la primavera. Descansaba allí, pensativa y quieta. Cierta melancolía, que rozaba su semblante, debía ser de fecha reciente, pues aun no había alterado los finos y juveniles contornos de sus mejillas, ni dominado el arco picaresco, aunque resoluto, de sus labios."

Este fragmento pertenece al relato o cuento corto titulado "Por correo". Es la breve historia de un malentendido narrado en tercera persona con un final feliz. Los cuentos de O. Henry se han hecho mundialmente famosos por su ingenio, su picaresca, los juegos de palabras, las finas semblanzas de los personajes y los finales inesperados.

Como tantos escritores norteamericanos, O. Henry tuvo que desempeñar diferentes profesiones antes de poder vivir de la literatura. Mientras trabajaba en la farmacia de su tío, hacía retratos de los propios clientes de la tienda, que agradecían sus buenas cualidades como dibujante. Llevaba dentro, pues, el gen de la creatividad. Fue también músico (tocaba la guitarra y la mandolina), pastor, empleado de banca, periodista… Un tipo francamente peculiar. O. Henry escribió casi cuatrocientos relatos cortos, quizá el más conocido de todos sea "El Regalo de los Reyes Magos".

El 11 de septiembre de 1862, nacía uno de los escritores de relatos más importantes de la Literatura Universal: William Sidney Porter. En 1901 tomó dos decisiones fundamentales para su desarrollo como escritor: se trasladó a Nueva York y cambió su nombre por el de O. Henry para borrar su pasado.

Pocos escritores han hecho de una ciudad su fuente de inspiración con tanta pasión como lo hizo él. La vida de la urbe y de sus habitantes está presente en todos los cuentos que hemos seleccionado para esta antología, en la cual resalta su principal característica a la hora de estructurar las historias: un final imprevisto en las últimas líneas de cada uno de ellos.

Cada relato es una pequeña obra maestra: O. Henry supo captar el espíritu de la época en la que vivió. Estos cuentos son una radiografía de la formación de Nueva York, que en 1900 ya contaba con cuatro millones de habitantes, cada uno de los cuales constituía para él «una historia digna de ser contada».